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Vuelve a lo básico para crecer aún más


Photo by Alexander Tsang on Unsplash

Al comenzar la práctica de un instrumento, comenzamos con rutinas simples y mecánicas, para adquirir herramientas y cierto tipo de destreza. A veces, es un trabajo de movimiento de manos para golpear bien con una baqueta la batería; otros hacen escalas de arriba abajo, cuidar la limpieza en los acordes, mientras los aprendemos; algunos el cuidado del movimiento del arco, la finura y elegancia del sonido, así como dinámicas; otros en el bajo, miran intervalos y el sonido que estos producen, así como controlar su posición para poder más adelante hacer frases sin afectar la armonía o poder hacer unos impresionantes “walkings” de bajo.

A medida que vamos controlando un poco mejor lo “básico” o las cosas que consideramos para principiantes, comenzamos a sentir que tenemos más control sobre esas cosas sencillas y elegimos pasar a cosas de un nivel más avanzado, algo que parece bastante lógico y coherente. El problema de esto es que, a medida que vamos “controlando” cosas más difíciles, hacemos a un lado lo básico, argumentando que ya no nos hace falta. Pero,

¿Qué es controlar realmente?

Sería interesante ver a los grandes virtuosos y te sorprendería ver con que elegancia y facilidad se mueven con las bases del instrumento. Creo que los fundamentos de un instrumento son la clave para llegar al siguiente nivel, el nivel que está después de algo “difícil” para llegar a la maestría de tu instrumento. Que puedas controlar una escala un poco, no significa que la hayas vuelto parte de ti, que te puedas mover y hacer lo que sea con ella. Tal vez después de un tiempo de dejar de practicar el control de manos con las baquetas, te des cuenta que ahora estás creando tensión en tu técnica a la hora de tocar y puede que tu justificación sea que ahora lo que haces es más difícil, pero puede ser que estés olvidando las bases que eran tan importantes al principio.

Te propongo volver al principio de vez en cuando. Claro, es un trabajo de humildad, ya que si te consideras muy bueno en tu instrumento, volver a hacer una escala de DO o un trabajo de cuidado con la técnica básico, te puedes sentir tonto o tu EGO puede decirte que tú ya no necesitas eso.

Recuerdo que un amigo bajista me ha dicho que su profesor, un gran maestro de su instrumento, les ha preguntado, «¿Quién de ustedes sabe realmente tocar en un bajo sin trastes?» Cosa que varios levantaron la mano en clase, como prueba de ello, les pidió tocar nota a nota con un afinador cromático para comprobar, para la sorpresa de todos, la mayoría fallaba, pero en el caso del profesor, no fallaba ninguna nota. Entonces, pregúntate a ti mismo:

¿Qué tan bien controlo las bases de mi instrumento?

Dando clases es un aprendizaje constante, porque al volver a las bases con tus alumnos, puedes comprobar que tan bien lo haces ahora.

Vuelve a hacer rutinas para vigilar todo aquello que se considera indispensable para tener unos buenos fundamentos en tu instrumento. Analiza tus movimientos, vigila de tanto en tanto tu técnica, control, fluidez y sonido. Incluso, a veces te puede venir bien recuperar tus viejos libros del principio y ver cómo te desenvuelves ahora con lo más básico.

Te has preguntado ¿cómo es que un gran virtuoso en la batería, toca un ritmo de lo más simple y suena mucho mejor que todos los demás? No dejes que la arrogancia que vamos adquirieron o la falsa sensación de control, te diga que ya no necesitas vigilar lo más básico. Me ha pasado tantas veces que, vuelvo a algo muy básico, lo llevo a un nivel más alto de control y eso hace que todo lo que era “más difícil” empiece a salir mucho mejor, ya que esas bases ayudan a mejorar todo lo demás.

Así que, vuelve a ser estudiante, hazlo siempre. Pregúntate siempre hasta que nivel puedes llevar lo más básico y trata de controlar a un nivel de maestro lo más básico y tal vez no vas a necesitas algo muy impresionante para sonar increíble, serás de esos que hacen sonar cualquier cosa como algo fuera de serie.

Déjame tus comentarios e ideas sobre el tema, como siempre, sigo aprendiendo de los demás y cualquier aportación puede enriquecernos a todos. ¡Gracias!

En búsqueda de la técnica perfecta.


Photo by Julia Giacomini on Unsplash

Al empezar mi inmersión en el apasionante mundo de la música, el tema de la técnica en mi instrumento se volvió no menos que una obsesión. Pasaba días enteros observando vídeos, analizando cada movimiento al milímetro de todos aquellos expertos en el instrumento, los cuales me causaban mucha admiración y respeto. Hablo de la palabra obsesión, puesto que estaba decidido a probarlo todo, para comprender y poder hacer todo lo que mis héroes hacían y hacen. En esa búsqueda, probé tantas cosas, que mi cabeza era un mar de confusiones y duras decisiones que tomar. En la guitarra, no decidía si usar técnica alternativa, o híbrida, speed picking o cuál sea el nombre que veamos por ahí. Veía pausando, las manos de cada guitarrista que conocía y que me parecían grandes virtuosos, para responder esa terrible pregunta, ¿Cuál técnica es la mejor? Incluso pasaba periodos de meses probando púas diferentes, comparando todo el tiempo la diferencia entre 1.14mm o alguna otra…

Descubrí con el tiempo, que cada gran guitarrista, (así como bateristas, porque también me resulto obsesivo ver a muchos), todos tenían sus propia técnica, muy personal y totalmente adaptada a su lenguaje musical y estilo. Incluso a veces, si querías disfrutar del tipo de sonido de alguno de ellos, tenías que emular “errores técnicos” para poder sonar cercano a ese guitarrista. Lo mismo sucede con efectos y “artefactos” de tu instrumento. Fue necesario mucho tiempo, mucho sudor y sufrimiento, para encontrar la simple respuesta a esa pregunta sobre la técnica.

< Conocer y perfeccionar un instrumento, requiere conocerte a ti mismo y explorar a tu propio cuerpo y deseos musicales. >

¿Qué significa esto? No quiere decir que hay que ir por la libre, sin leer libros y escuchar a grandes músicos que dan lecciones sobre técnica, hay ciertos parámetros que coinciden con la mayoría, pero creo que no podemos ser un clon perfecto de nadie, hay ciertos aspectos que tienen infinitas variables, que se crean para saciar un deseo y un estilo propio. Nadie puede ser igual a otro y hay que buscar dirigir siempre nuestro nivel técnico hacía lo musical y la naturalidad. He descubierto que el “híbrido raro” de Yngwie malmsteen, o el movimiento de dedos y muñeca de Steve vai, hacen que cada uno haya creado su manera de tocar y su propia genialidad. Guthrie Govan habla de no estudiar escalas de arriba abajo como un bloque sin sentido, sino que busquemos fraseos e ideas y logremos que nuestra técnica, logre reproducir nuestros sonidos sin “atascos”. Todo es válido, siempre y cuando respetemos a nuestro cuerpo, busquemos la elegancia y evitemos la tensión en lo que hacemos. Por supuesto, siempre trabajando acentos, dinámicas, limpieza, claridad del sonido y libertad de movimiento.

Tuve el atrevimiento de estudiar por alrededor de 7 u 8 años exclusivamente una técnica de guitarra y después 8 o 10 años ahora, otro tipo. Debo decir, en mi experiencia, que una técnica tenía “ciertas ventajas” y otra técnica tiene otras “ventajas” o dificultades. Al final, creo que debemos adaptar la técnica a nuestro estilo y buscar llevarla al máximo nivel y lograr solventar todos los retos técnicos con paciencia y coherencia. Puedes tener una técnica de ataque agresivo y directo como Jason Becker o tocar a dos manos como Stanley Jordan, ¿Quién puede decir que hacen algo “mal”? Creo que debemos pensar siempre a dónde queremos llegar y adaptar nuestra técnica constantemente a ese camino. No creo que el blues sea incorrecto al hacer un golpe de cuerda con el dedo para hacer un bending o el movimiento excesivo de muñeca en el funk sea un error.

En conclusión, debemos ser muy observadores, analizar nuestro cuerpo para ver la reacción que nos provoca cada estudio y cuidar mucho nuestra salud corporal y alejarnos de la tensión, pero obsesionarnos con ¿Quién tiene la técnica idónea?, nos va a provocar mucha confusión y dolor de cabeza, puesto que he visto grandes genios que hacen cosas “malas”, según algunos otros grandes músicos. Prueba, experimenta, conócete y define tu propio estilo, siempre sin perder la musicalidad y la buena ejecución.

Espero que estas palabras te den un poco de tranquilidad si estás pasando por momentos de confusión e incertidumbre con tu técnica. Sobre todo, analiza mucho lo que haces y si no puedes explicar con detalle tus movimientos a alguien más, tal vez necesitas observarte más. Déjame tu experiencia y comentarios sobre el tema, tal vez puedas ayudar a alguien que pasa por lo mismo. ¡Gracias!

Cómo practicar adecuadamente


Photo by Stefany Andrade on Unsplash

A la hora de intentar dominar o sentirte medianamente seguro en un instrumento (como en cualquier disciplina o arte) existen muchos factores a controlar, unos son propios del instrumento y sus mecánicas, y otros no menos importantes, son los factores que están dentro de nuestra cabeza y nos provocan frustraciones, miedos e inseguridades.
A la hora de trabajar un instrumento, buscamos imitar y escuchar los consejos de grandes virtuosos, con el fin de alcanzar su nivel de excelencia y siguiendo ciegamente sus métodos pensando que lograremos ser un “clon” de su habilidad. Creo que todo instrumento musical cuenta con ciertos parámetros estandarizados que varían poco entre los grandes representantes de ese instrumento, pero algo que he descubierto analizando con demasiado cuidado los movimientos de cada uno de mis héroes, he descubierto que todos tienen un “toque especial» y ciertos gestos que han desarrollado conociéndose a sí mismos y a su instrumento con parte de ellos. Creo que para lograr incorporar tu instrumento como parte de ti mismo, debes de empezar a conocerte y buscar la mayor naturalidad a la hora de ejecutarlo y de trabajar la técnica. No basta con seguir sólo los consejos de los grandes virtuosos, sino de analizarnos a nosotros mismos y ver nuestras reacciones y resultados a la hora de probar cosas. Hay que ser sumamente cuidadosos para no crear vicios que sean difíciles de superar, pero debemos comprender realmente lo que está pasando y saber explicar realmente como nos movemos por el instrumento. Me ha pasado con muchos alumnos incluso avanzados, que se sienten atrapados o atascados en un nivel y cuando les pregunto si saben cómo hacen tal o tal cosa, no tienen ni idea de cómo lo han hecho. Van avanzando inconscientemente hasta que un bloqueo los detiene y no saben cómo salir de ello puesto que tampoco saben con detalle lo que están haciendo. Debemos empezar a comprender como lograr las cosas y analizarlas para poder explicarlas con simpleza, si te cuesta explicar cómo hacerlo quiere decir que te falta comprender más de tu propia técnica.

Una de las cosas más enriquecedoras que he tenido en mi vida musical, ha sido a la hora de analizar cada aspecto de mi instrumento y mi técnica. A veces lo he llevado al extremo analizando el efecto que provoca el cambio de una púa de guitarra a otra o un pequeño cambio en la posición de la mano a la hora del revote de una baqueta en la batería. He llegado a comprender porque algunas cosas no me iban bien y también entender porque otras sí que iban bien para mí. He comprendido que hay cosas que algunos hacen que no son buenas para mí, aunque sean unos grandes virtuosos, a veces hay cosas que debes adaptar comprendiendo tu naturaleza y tu cuerpo.

Algunos estudios como el del Dr. K. Anders Ericsson, en el cual realizo un cálculo, observando que para lograr el nivel de excelencia en una actividad se requerían unas 10.000 horas de práctica. Gary Marcus demostró que el aprendizaje no es cuestión de talento natural, convirtiéndose el mismo a los 42 años en sujeto de una investigación, que muestra que el aprendizaje no depende del talento, ni de la edad, sino del número de horas de práctica. Rubestein dice, si alguien tiene que practicar más de cuatro horas diarias, probablemente está haciendo algo mal.

“Practica con tus dedos y necesitaras todo el día. Practica con tu mente y lo podrás hacer en una hora y media”

Leopold Auer

Muchos comentan que la clave no se encuentra en las horas, sino en cómo se aprovechan. Por ello creo que para aprovechar realmente el tiempo y practicar adecuadamente, deberías empezar a practicar con consciencia más allá de solo repetir endemoniadamente un fragmento hasta que salga bien.

Practica descuidada.


Alguna vez leí sobre la práctica descuidada y se hacía preguntas como:
¿Has escuchado a alguien mientras tiene una sesión de practica?
¿Te has grabado y escuchado mientras practicas?


Mucha gente practica repitiendo mil veces lo mismo hasta frustrarse o superar ese reto sin analizar porque es que realmente no sale bien esa parte. Vas repitiendo en automático una y otra vez, cuando a veces la solución se encuentra en analizar el trasfondo del problema.
¿Por qué esta parte o este fragmento se me hace difícil?
¿Cómo puedo superar esa deficiencia?
¿Qué herramientas debo adquirir para superar este problema?

En lugar de practicar muchas horas y avanzar poco, tal vez deberías fortalecer los puntos débiles que hacen que no te salgan bien esos fragmentos. Repetir una y otra vez algo sin saber porque te hace perder la confianza en ti, es aburrido muchas veces y te puede llevar a frustrarte. Si quieres sentirte bien con algo, debes de poder repetirlo muchas veces sin tener errores todo el tiempo y si no es posible saber las razones y poderlas trabajar una a una.

Practica consciente.


Para mejorar algo y no sentirte atrapado en las mil repeticiones fallidas, tal vez deberías cambiar de estrategia y analizar el núcleo del problema. Debes de conocer el problema real y poderlo dividir en objetivos pequeños y claros para poder ir mejorando. Puede que para esto necesites supervisión de alguien con experiencia y grabarte para poder escuchar con detalle.

Por ejemplo, supongamos que tienes un solo de guitarra que no sale bien, pierdes la sensación del compás y técnicamente te sientes torpe. Tal vez si te detienes a ver el problema, veas que no comprendes bien el ritmo que se hace en ese solo, que no comprendas el número de notas que tocas por tiempo, que no lo sepas contar y tal vez debas parar y tratar de analizar con cuidado el conteo. Tal vez también tiene algún tipo de técnica que no dominas y debas ejercitar paralelamente a esa canción para ganar fluidez y destreza. Puede que haya alguna parte que salga mal porque el sentido de tu púa está fallando y en esa parte se acentúa ese problema. Puede que seas cantante y haya alguna parte de la canción que no logras hacer bien, pero “hacer mal” no es un problema, hay que definirlo. Tal vez estas colocando la voz de manera errónea, tal vez está fallando la respiración, tal vez no has trabajado con cuidado las vocales y justo esa palabra termina en alguna que se te dificulta. No grites “esto no me sale” sino que detente y define por qué no sale bien. Analiza y define tus problemas para poder después hacer una estrategia para trabajar esos problemas.

Empieza entonces a definir pequeñas metas para corregir ese problema y trabajarlo en momentos diferentes que la práctica de esa canción. Define tiempos para trabajar cada aspecto y no te sientes a practicar muchas horas sin orden. Define tiempos y objetivos. También puedes proponerte formas de estudiar sin tocar tu instrumento. Escuchar música, analizar la canción, ver vídeos o analizar tus movimientos grabándote un video estudiando, pueden ser maneras de estudiar mientras descansas de tu dura sesión técnica. Sé inteligente para estudiar e intenta no destrozarte los dedos repitiendo todo una y otra vez. Anota tus problemas y busca consejos o gente que muestre como solventar estos problemas. Muchas veces trabajar esa parte técnica por separado, hace que cuando vuelvas a practicar la canción todo sea más fluido.
Sobre todo, siempre busca hacer que sea ligero y no te cree una gran frustración. Date espacios de descanso y trabaja con objetivos claros. Trabajar para “ser mejor” puede ser confuso y puede frustrarte no saber si lo estás logrando. Ponte metas medibles y que puedas valorar.

<<Escoge una gran meta y fracciónala en pequeños pasos. Cuando menos lo esperes estarás a unos cuantos pasos para lograrlo. >>

Puedes dejar tu opinión en la sección de comentarios o dar cualquier consejo que te haya sido de utilidad. Agradezco el tiempo y la experiencia que cualquiera pueda compartir. Aprender de los demás suele ser muy poderoso.