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¿Cuánto tiempo debo practicar?


Photo by Matthew T Rader on Unsplash

Es una inquietud común pensar en el tiempo ideal de práctica entre músicos, la necesidad de buscar una medida estándar que englobe a todos los músicos es una preocupación en aquel que se quiere dedicar con gran seriedad a la música.

Voy a ser probablemente una desilusión para ti ahora mismo al decirte que si lo que buscabas es una respuesta directa, tal como:

  • “Debes practicar una, dos o diez horas”

Creo que tengo que decirte que no es tan simple y que no consiste simplemente en el tiempo invertido, sino en el cómo y en qué se ha invertido ese tiempo.

Hay estudios que han trabajado duro para establecer un promedio de horas, algunos de ellos como la regla de las 10.000 horas de «práctica deliberada» de el psicologo  Dr. K. Anders Ericsson, en dónde se explica que para ser un experto, en promedio se acumulan unas 10.000 horas de práctica. Gary Marcus demostró que el aprendizaje no es cuestión de talento natural,, sino de práctica.

Todos tenemos una opinión y hay una infinidad de variantes en lo que se refiere a la “rutina ideal de estudio y práctica”  y que es imposible encontrar la respuesta única que encaje para todos.

Voy a intentar orientarte en el tema en base a mi experiencia y la de un gran número de alumnos, así como la opinión de muchos colegas que se dedican a la música. Quiero puntualizar que no intento ridiculizar a nadie o juzgar los puntos de vista de nadie y que esto reside en una opinión personal y se fundamenta en mi percepción de las cosas y mi comprensión de lo que he leído y aprendido por experiencia en el tema.

Vamos a puntualizar varias creencias, mitos y verdades que rodean este tema:

El número de horas ideales

He escuchado y hablado un sinfín de veces sobre el número  de horas que deberíamos dedicar al estudio, esto es imposible de concretar ya que hay muchos factores a tener en cuenta, como los siguientes:

  • El propósito: Esta claro que lo primero que tenemos que saber es a dónde quieres llegar y cual será tu grado de implicación. Como he dicho, si quieres ser un profesional de la música, requiere invertir más tiempo y en más cosas que alguien que solo disfruta del instrumento como un pasatiempo. Ser profesional no significa ser mejor, pero significa que dedicas una parte mayor de tu tiempo y energía a la música y que debes de tener más herramientas. Si deseas cantar en un bar y saber interpretar tus canciones favoritas con tus amigos, no requiere la misma extensión de conocimientos que tocar en una gran orquesta como solista, por ejemplo. No quiero decir que sea mejor sino que requiere aprender más cosas.
  • Definir las diferentes habilidades o conocimientos: Naturalmente si decides ser más “completo” como músico y crees que debes abultar tus conocimientos en todos los aspectos que esto requiere, entonces necesitarás más tiempo. Por ejemplo; si quieres tocar tus temas favoritos en casa no es lo mismo que tener que tener un alto nivel en lectura, improvisación, educación auditiva, armonía, solfeo, conocimiento de estilos, etcétera… todo esto para algún tipo de trabajo como músico profesional. Creo que más que definir si necesitas 3 o 6 horas de estudio al día, sería definir ¿Qué es lo que debes o deseas aprender y para qué? No es lo mismo tocar 1 hora o 2 horas tus temas favoritos que hacer 15 minutos de estudio para cada una de las asignaturas que mencione antes, así como la concentración que cada cosa exige.
  • Nivel deseado y objetivos claros a corto, medio y largo plazo: Es muy común que alguien, cuando le preguntas por su objetivo, te diga “quiero tocar mejor”, esto es peligroso, puesto que ‘mejor’ ya eres tras 5 minutos de estudio. Para ir definiendo el nivel de esfuerzo, exigencia y dedicación que requieres (sin limitarte y pensando en grande), es importante ir definiendo que quieres lograr. Es diferente decir “quiero tocar bien” a “quiero poder leer una pieza del tal nivel, a tal velocidad y poder improvisar en ella” o “quiero tocar canciones de tal artista a un nivel impecable y tener la técnica para eso”. Empieza por definir tus objetivos para ahora, para meses y para tal vez un año o dos y así podrás ir diseñando tu rutina de estudio. Verás tus avances y podrás saber si vas por buen camino, vas lento o a muy buen ritmo (tener ayuda de un profesional, profesor o alguien con mucha experiencia te puede ayudar a valorar estos puntos, puesto que podemos engañarnos o exigirnos demasiado por no tener otra referencia). Definir todo esto te podrá ayudar a balancear tu rutina y el tiempo que se requiere para cumplirla.
  • Pretextos y opiniones: Un punto a tener cuidado, es el de poner las opiniones o pretextos de gente perezosa o miedosa por encima de conocerte a ti mismo y poner a prueba tus capacidades, así como plantearte tus propias metas. Conozco tanta gente que dice “no necesitas estudiar tanto, con menos logras llegar a eso, incluso te harás daño o te vas a aburrir”. Está claro que si te planteas hacer una rutina muy exigente, debes cuidar la salud de tu cuerpo y mirar calentamientos, posturas y formas de relajar y no forzar tu cuerpo. Debes analizar cuando llega el cansancio y hacer los respectivos momentos de pausa para recuperarte, así como identificar los elementos dañinos para tu cuerpo como la tensión, malas posturas, cambios de temperatura y sobre todo mala técnica, pero todo esto debes de hacerlo con información e ir conociéndote a ti mismo, decir que por estas cosas mejor deberías practicar poco, que igual llegarás a tu meta es como decir que jugar en primera división  de futbol es igual que jugar en segunda puesto que ambos son profesionales. Está claro que los grandes en cualquier cosa han hecho un gran número de sacrificios y que no se conformaban con “ya hago suficiente”. Debes de saber tus metas, tus sueños y no hacerlos pequeños solo porque alguien más cree que él no puede y es demasiado para ti. La gente va a intentar justificar de muchas maneras interesantes el motivo por el que no son increíbles como otros. En esos pretextos hay ciertas verdades, pero usadas con miedo para no tener que llevar tus objetivos al límite, TUS LIMITES. Olvídate de poner las opiniones de otros por encima de tus deseos y motivación, escucha consejos de salud y trata de infórmate de cómo cuidar tu cuerpo y tu mente para no sufrir daños o frustrarte, pero no sacrifiques tus sueños y grandes metas por las pequeñas y conformistas de otros. Te daré algunos consejos para rutinas exigentes más adelante. Sé intelgiente, el número de horas no tiene que ver con la eficiencia con la que estudias.

Trabaja lo musical de la mano de lo psicológico.

Esta es mi gran recomendación. En tu plan de práctica o rutina, tienes que dedicar tiempo a prepararte psicológicamente para superar los bloqueos que se te pueden presentar. Muchas veces, la rutina, ejercicios o métodos que usas son los apropiados, pero tu mente te sabotea porque te dejas llevar por el tipo de ideas que te recomiendo que borres de tu mente, este tipo de ideas de gente que se ha frustrado o siente que ha fracasado (muchas veces sin haberlo intentado). Si quieres realizar una rutina exigente de estudio, necesitas dedicar tiempo a la reflexión, autoanálisis, y a meditar tus metas y motivación. Por supuesto, debes dedicar tiempo a trabajar tu sueño, que un sueño es lo que te lleva a nunca aburrirte. Aquel que se aburre es porque no comprende que las cosas se hacen con pasión, entusiasmo, así nada te cansará y para esto necesitas un sueño y propósito claro. La motivación necesita tener objetivos claros y metas firmes.

Consejos para tu rutina

Una vez que tienes claro tú sueño y/o objetivo y lo has dividido en pequeños y largos pasos, así como sabes el alcance de los conocimientos que quieres por ahora alcanzar y las habilidades que crees por ahora convenientes adquirir, es hora de crear una rutina que te permita cubrirlo todo. Como he dicho, todos somos diferentes y funcionamos diferente. Si quieres copiar a alguien y sentirte » tan dedicado» como esa persona, solo por pasar el mismo tiempo practicando que esa persona sin analizar el método, resultados y objetivos, terminarás cansado y desanimado, simplemente porque si te digo que yo hago 10 horas al día y tú no lo logras, pensarás que eres menos capaz, pero lo que tal vez no sabes es que puede que yo pierda el tiempo la mitad de ese tiempo de práctica. No es lo mismo practicar cosas de mucha concentración, como un pasaje difícil con metrónomo o profundizar en la lectura en comparación a pasar un buen rato improvisando con una pista de fondo, es un simple ejemplo, no tiene por qué ser más exigente o menos para ti. No es el tiempo sino la forma en que lo usas y sus resultados. A mí en lo personal me divierte mucho el trabajo técnico en cualquier instrumento que he hecho y me requiere menos esfuerzo que otras cosas, pero puede ser al revés. Diseña tu rutina contemplando el nivel de desgaste físico y mental que te produce a ti. También nunca dejes de lado el trabajo mental, es igual o más importante que la práctica mecánica. En tu rutina es indispensable que cubras los aspectos internos y externos.

Te doy puntos importantes para contemplar en tu rutina:

  • Organízate: Haz una guía o tabla con todo lo que crees que debes de cubrir en tu rutina. No es lo mismo estudiar dos temas o habilidades que quince. Evidentemente a dos cosas puedes dedicarle más tiempo que a muchas más.
  • Define tus prioridades: Una vez teniendo todos los temas, piensa que es lo que necesitas más ahora mismo o en que partes te sientes atrasado. Podrías balancear el tiempo o dedicar más a ciertos puntos que necesitas ahora para tu trabajo u objetivo. Es cuestión de saber bien lo que quieres lograr y que te exige tu meta a corto, medio y largo plazo.
  • Empieza a ser análitico: Repetir una y otra vez un pasaje o algo que no te sale bien, en muchos casos puede ser una pérdida de tiempo si no te detienes a analizar que sucede. Cuándo te topes con un problema, detente a hacerte las siguientes preguntas: ¿Qué sale mal?,¿Por qué sale mal?,¿Cómo puedo corregirlo?, ¿Qué técnica o conocimiento me falla o falta para lograr este objetivo? No repitas un error una y otra vez sin pensar diferentes estrategias para completar este reto.
  • Prueba tu rutina y busca mejorarla continuamente: En un tiempo, podrás ver qué cosas te estas dejando atrás y también puede que hayas encontrado nuevos temas o puntos para estudiar. No temas renovar tu rutina y siempre enfócate en mejorar a largo plazo.
  • Dedica tiempo a la diversión: No olvides que es una actividad que te apasiona, así que tocar cosas por placer y practicar aquello que disfrutas es importante. No todo es trabajo, también  hay que dedicar tiempo para hacerte amigo de tu instrumento o actividad que realices.
  • Esuchate: Intenta grábate o pedir a gente experimentada que te escuche.Dedica tiempo a escuchar tus errores y ver que es lo que falla.
  • Define espacios de descanso: Es importante relajar de tanto en tanto los músculos y la mente. Observa tu cuerpo y mira que cosas te crean más estrés, en esas necesitarás hacer pausas más seguido. Es un proceso de conocerte y tu reacción hacia tu rutina. No todos somos iguales y debes explorar tus capacidades por ti mismo.
  • Busca formas de estudiar sin tu instrumento: No todo es sentarte a repetir pasajes o ejercicios de técnica. Hay muchos aspectos que se trabajan escuchando a grandes músicos, viendo grandes interpretaciones, trabajando el oído de muchas formas, compartiendo conocimientos con otros músicos o gente de otras profesiones, leyendo notas y cantandolas mentalmente, y más. No te limites al tiempo de práctica en tu instrumento, hay muchas formas de ser un mejor músico sin necesidad de tocar tu instrumento. Incluso hay estudios que afirman que si cierras los ojos y te observas desempeñando cualquier actividad a la perfección, tu cerebro trabaja de la mnisma forma como si lo estuvieras haciendo realmente. Una rutina inteligente se compone de trabajar muchos aspectos sin tener que terminar exhausto moviendo los dedos todo el día.
  • Vigila no poner pretextos: Tener cuidado y respetar tu cuerpo es de gran importancia, pero mucha gente usa esto como un buen pretexto para no hacer más. No debes sacar sangre de los dedos, pero a veces necesitarás de mucha fortaleza mental y física para superar tus límites. No puedes parar al momento de sentir un poco de estrés o cansancio, un poco de exigencia sin llegar a dañarte es indispensable. Conoce tu cuerpo y tu mente y ve mediando entre cuáles son tus límites y cuando es zona de confort.
  • No copies metas: Mucha gente te dirá que es lo que deberías saber y como deberías estudiar. Si tienes el tiempo del mundo, entiendo que lo quieras saber todo, pero aun así, deberías definir por ti mismo tus metas y objetivos que te apasionen realmente para trabajar por ello. No hablo de ser mediocre e ignorar una buena formación y una rutina rica y completa, pero si deseas ser el nuevo dios para improvisar, tal vez no tengas el tiempo de ser el dios de todos los estilos musicales (o si, no intento limitarte). Define que deseas lograr y  pon prioridades sin descuidar cosas importantes.  ¡OJO! Que un buen oído y una buena técnica te dan herramientas para improvisar por ejemplo, analiza y no seas conformista. Mira todo lo que necesitas para tu meta y desarrolla un plan. Muchos dicen “yo no necesito tanta técnica, no la uso” pero tal vez tú quieres ser mejor, no te limites por los miedos de otros.
  • Conoce tus bloqueos mentales: Una vez más te aconsejo trabajar tu mente, es sumamente importante tener una mente exitosa y positiva para poder alcanzar la excelencia. No te limites solo a música o artes, lee o infórmate sobre gente exitosa y su manera de pensar, observa los mensajes que da la gente brillante, en aquello que quieres lograr o en cosas igual de sorprendentes. Una mente fuerte te ayudará a superar esas etapas de frustración y atascos.
  • Visualízate: La motivación, la pasión, el deseo, la alegría y los sueños, son la clave para que avances sin sufrimiento. Para llegar al éxito en tus planes, debes de estar preparado para recibir ese éxito. Crea una mente exitosa para que el trabajo sea arduo, pero no duro. Dedica tiempo a visualizarte logrando tus sueños y metas, vive con pasión esos “sueños” y proyecta tus deseos, esto tiene un gran impacto en tu manera de hacer las cosas y el estado de ánimo. Visualizarte logrando tus sueños, será como el alimento anímico para no rendirte en momentos de dificultad. No creas que es una tontería alimentar tu menta y tu alma, si lo crees, te recomiendo buscar discursos de gente exitosa y verás que hay muchas cosas en común entre ellos y esta es una de esas cosas en común.

Crea tu persona, tu rutina, tus sueños y no te dejes limitar por los demás o por tus creencias. Los pretextos tienen muchas mascarás, muchos incluso parecen tener muy buenos fundamentos. Conócete e ignora lo que no te lleve por el camino de tus sueños y objetivos. Vizualízate, sueña y sé inteligente, trabajando no sólo con tu cuerpo, sino trabajando con tu mente. Recuerda tampoco ignorar el aspecto anímico, trabaja la motivación para que no te sea difícil avanzar con entusiasmo.

Puedes dejar tu opinión o recomendaciones más abajo, todos podemos aprender y mejorar con ayuda de los demás. Leeré con mucho entusiasmo cada comentario.

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Publicado enMúsicosPráctica

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