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El duro camino de la aceptación


Photo by Zulmaury Saavedra on Unsplash

Estaba leyendo un artículo sobre el sufrimiento que nos “debería” provocar los acontecimientos que suceden en nuestro planeta. Cómo es que parecemos “insensibles” si no sufrimos en propia piel las situaciones que vemos en los noticieros.


Cierto es que, nuestro sufrimiento no cambia el hecho o la situación. No aportamos ningún beneficio al sufrir por otros lejanos. Hay una peligrosa línea entre tener empatía y sufrir como propia una situación ajena.


Lo cierto es, que por más que tengamos un mundo idealizado y en nuestra cabeza tengamos dibujado “el mundo ideal”, hay cosas que son como son y simplemente tenemos que aprender a aceptar esa realidad. No hablo de no intentar mejorar nuestro mundo y mejorar la calidad de vida de quienes nos rodean, sin embargo, no podemos sufrir constantemente con la idea de “las cosas deberían ser diferentes”.


Todo esto me llevaba a trasladar todo esto a mi vida. Muchas veces sufrimos porque pensamos que las cosas “deberían ser diferentes”. Yo en lo personal, muchas veces he tenido una batalle interior entre lo que “merecemos” y lo que otros “no merecen”.


Hoy, reflexionando, creo que estoy encontrando un punto de tranquilidad y paz. Comprender que cada uno elegimos nuestro camino y elegimos nuestros ideales. Si tu deseas trasmitir algo y vivir tu vida de una manera, hay que aceptar que no todo “es como debería” y abrazar las consecuencias de tus decisiones.


¿Por qué burguer King es más exitoso que un chef experto?


Podrían haber muchas razones, como el que vivimos en un mundo de marketing o que hay muchas maneras de conseguir el éxito monetario sin pasar por el perfeccionamiento en nuestra actividad.


El chef tal vez desea expresarse desde su comida; Dejar algo especial para esa pareja que quiere celebrar su aniversario en su restaurant o sentir satisfacción en el propio sabor de su autenticidad. Puede que no tendrá tantas sucursales, pero ese es un camino que ha elegido y trabajado y es como es, sin pensar que “debería ser de otra manera”.


Lo cierto es que, hoy en día, vivimos en un mundo que se recompensa mucho el “corto plazo” y a veces, los caminos tediosos y trabajados, no obtienen el resultado “merecido”. Pero eso no es algo que debería frustrarnos, sino visualizar que algunos buscamos otras metas y traerán sus grandes recompensas.


Aceptar que las cosas son como son y que podemos cambiar ciertos aspectos y luchar por nuestros propios ideales, sin importar lo que otros creen que “deberías buscar”, te llevará a encontrar paz en tu viaje y disfrutar de tu propio trabajo.


¡Gracias por leer! Déjame tu opinión en la parte de debajo de comentarios.

El patito feo


Photo by Mark Timberlake on Unsplash

Somos personas que en su mayoría buscamos aquello que conocemos. Nos asustan los cambios, situaciones u otras cosas que salen de nuestro marco de lo conocido.


Me recordaba del cuento del patito feo, que era rechazado y ridiculizado por ser diferente a sus hermanos, cuando en realidad, tenía en su naturaleza, la belleza y majestuosa imagen de un cisne. Nos asusta tanto ser diferentes que, sin titubear, renunciaríamos a nuestra propia esencia para encajar en nuestro entorno.

Por lo tanto, me llega la pregunta a la cabeza:

¿Dónde se encuentra la belleza?

¿Será algo que podemos generalizar o sencillamente es una descripción muy personal…?

Salta a la vista que, somos una sociedad guiada por la moda y tendencias. En su mayoría de veces, se busca seguir el camino de otros para triunfar con más facilidad, pero a su vez, esto nos está llevando a renunciar a ser únicos y dejar nuestra huella.


Una lucha interna muy importante, al menos en mi camino por la música, ha sido el intentar mantenerme con mis principios más allá de la moda.


Creo que debemos intentar encontrar nuestros parámetros de belleza o disfrute de las cosas desde nuestro interior. Saber que nos gusta o no de algo y no solo dejarnos llevar por lo que nos van guiando las grandes empresas y su potente marketing.


Por otro lado, ¿sabemos encontrar la belleza en lo cotidiano?


Lo he mencionado alguna vez, pero cuando vivimos al costado de un sitio turístico impresionante, terminamos por ignorarlo. Es curioso, ¿no? Hay gente que viaja por todo el mundo para ver algo que tú simplemente ignoras.


¿Podría ser que nos suceda con cosas más simples?


Me he dado cuenta de que, con el tiempo, nos aburrimos o ignoramos por completo nuestro entorno, incluso a nuestros seres queridos. El mensaje de este artículo podría ser, volver a reencontrar la belleza en aquello que vemos todos los días.


¿Te has detenido a observar los árboles, edificios, calles, etcétera…? Tal vez es momento de parar un poco y ver con cuidado, más bien observar lo que te rodea y encontrar su propia belleza y esencia.


Podría ser que al ignorar tantas cosas, lleguemos a sentir que no hay belleza alrededor nuestro. A veces solo valoramos las cosas cuando las perdemos.


Vamos a retomar la atención en nuestro día a día y tal vez podamos admirar y disfrutar más las cosas que nos rodean y por supuesto, intentemos apreciar nuestra propia esencia y nuestra manera de hacer las cosas. Seamos originales y únicos.


¡Gracias por leer! Si quieres dejar tu opinión sobre el tema, puedes escribir en la sección de comentarios más abajo.

El estado de hibernación



¿Qué es el estado de hibernación?


En realidad es el curioso nombre de mi primer libro “el estado de hibernación” en el que hablo sobre nuestra vida pasiva. Creo que la secuencia repetitiva de cada lunes a domingo, su rutina, sus costumbres… Nos lleva a vivir esperando a que acabe el día y termine todo eso que nos molesta, ya sea trabajo, compromisos, deudas o problemas emocionales y/o familiares.

Creo que todos tenemos dentro de nosotros una fuerza, una llama que nos hace sentir que queremos hacer algo increíble y superar nuestros límites. Lo triste es que, con el tiempo, esta sensación va desapareciendo o en algunos casos nunca aparece esta sensación.


Cuando comencé a escribir mi libro, me recordaba a mí mismo, hace años, con una energía inagotable y con enormes deseos de ser el mejor… ¿Por qué fui perdiendo este fuego interior?

Así como explico en mi libro, creo que la vida hoy en día, para la mayoría, está diseñada para buscar la “seguridad” y alejarnos de los riesgos y las aventuras, para así no sentir ningún “peligro”. Nos apartamos de cualquier idea que pueda representar arriesgar “todo lo que tenemos” aunque realmente no seamos felices. Pensamos que es mejor tener «algo» a “perderlo todo”, por lo que vivimos, o más bien, sobrevivimos, con la idea de tener comida en la nevera, comprar un buen coche y no tener miedo de perder el cheque mensual, pero creo que por dentro, sabemos que somos más que eso y algunas veces, en nuestros momentos de soledad, esta idea nos pega fuertemente y terminamos por deprimirnos o recriminarnos diciéndonos, “no he hecho nada importante en mi vida”. No seamos tan fatalistas, sí que hemos hecho cosas y hemos aprendido muchas otras más, pero debemos buscar ese “algo” que nos hace despertar cada lunes con entusiasmo y deseos de hacer eso que nos apasiona.

Suena ridículo. ¿Cierto? Pensar que puedes despertar el lunes alegre y entusiasmado, pero te quiero contar que eso me está pasando a mí. No, no he ganado la lotería, no me han dado un aumento de miles de euros, pero mi vida ha dado un giro difícil de describir en 2 párrafos, pero todo se debe a “el estado de hibernación” o mejor dicho, a comprender lo que es y cómo luchar contra ese estado. Descubrí que ese fuego interior no se pierde con la edad, sino con la desconexión con la motivación y la pasión.

Comprendí que nos frustramos y amargamos simplemente por el hecho de ganar prejuicios y pensar que “ya no somos jóvenes para soñar”, y no hablo solo de adultos, hay gente muy joven que ya piensa que soñar y desear algo grandioso no es algo conveniente, que no es “realista”. Déjame decirte que ningún logro increíble era “realista” antes de lograrse.

El estado de hibernación es esa vida a la que caemos por no querer hacer más y salir de nuestra zona de confort. Es esa amargura, aburrimiento y pasividad a la que caemos cuando no tenemos un propósito real más allá de sobrevivir y pagar nuestras cuentas. Es simplemente estar “en funcionamiento” pero realmente es estar “usando pocos recursos”.

Todos los artículos de este blog, están dirigidos a alejarte de ese estado de hibernación y buscar darte una vida llena de alicientes y motivación. Es una búsqueda en la que me he sumergido sin titubeos y estoy tratando de compartir con todos.

No te conformes con “pasar” cada semana y busca tener entusiasmo desde que despiertas hasta que te duermes. Busca ayuda para encontrarte fuera del estado de hibernación, yo cuento con artículos, directos en mi canal (www.twitch.tv/lfvela) así como mi libro que explica maneras de entrar en acción. Si encuentras alguna persona, herramienta, libro, vídeo, profesional o canciones, aférrate a ello y no te alejes de eso que te motiva. Te deseo lo mejor en tu camino. ¡Gracias por leer!

Aprende a valorar el conocimiento del experto


Photo by Maeva Vigier on Unsplash

Recuerdo haber visto una anécdota sobre un mecánico que, por casualidad, se encontró con un hombre que tenía problemas con su coche. El mecánico ofreció sus servicios al hombre desesperado y este accedió por aceptar el trabajo del buen mecánico, «¡Vaya suerte que un buen mecánico pasaba de casualidad!» Al abrir el capote del coche, el mecánico echo un vistazo y en cosa de 5 minutos, saco sus herramientas, hizo un pequeño ajuste y ¡listo! El coche estaba arreglado. El hombre agradeció al mecánico y preguntó cuánto le debía por sus servicios. El mecánico le señalo la cifra y el hombre se exaltó. “Cómo es que me cobra tanto por algo tan rápido” y el mecánico contestó “no le cobro por el tiempo que me llevo ese ajuste, sino porque que ajuste hay que hacer”.

No recuerdo bien dónde leí eso, pero la lección es sumamente valiosa.

Seguido nos topamos con gente que menosprecia el trabajo de los otros simplemente porque les parece que no representó un gran esfuerzo en ese momento. El problema aquí es la falta de profundidad que se tiene para valorar el arduo trabajo que se requiere adquirir conocimientos. Hay personas que se molestan porque un médico les cobre tan caro por escribir una simple receta o diagnosticar algo “común”, pero, ¿sabes los años de estudio que ha atravesado ese médico para poder distinguir ese simple malestar de otros? Incluso muchos quieren que el médico atienda en una fiesta o en días libres. Lo mismo pasa con los músicos por ejemplo. Muchas veces me he topado con la frase “creo que es muy caro” y en sus mentes está el “cómo va a cobrar tan caro por algo que le divierte y se la pasa bien”. Es imposible generalizar, pero he leído que se necesita aproximadamente unos 10 años de práctica para dominar un instrumento, sin contar el enorme gasto de clases, libros, audios, etcétera.

Lo mismo pasa en negocios. Algún valiente se aventura a abrir su propio restaurante y pone toda la ilusión, sudor en la frente y capital para que esto sea realidad. Una vez abierto, los “amigos” van a disfrutar del local y al llegar la cuenta se espera un “descuento de amigos”

Creo que nos cuesta mucho ver más allá de nuestra propia comodidad, si lo hiciéramos, veríamos los riesgos, trabajo y enorme cúmulo de horas que ese servicio, sea el que sea, le ha costado al profesional.

“Si crees que un profesional cuesta caro, espera a ver lo que te puede costar un incompetente”

Como en algunos artículos que he intentado promover el seguir estudiando y buscar seguir ofreciendo algo mejor, también debemos apoyar a aquellos que hacen las cosas bien y desean ofrecer más. No es cuestión trata de buscar siempre lo más caro, pero si aprender a ver más allá y poder valorar el conocimiento y el trabajo de nuestras profesionales.

Cuando nos encontramos con alguien que sabe hacer bien su trabajo, lo hará parecer fácil, sin embargo eso no significa que no le ha costado mucho tiempo y dinero el poder adquirir esa habilidad o conocimiento. A veces tenemos que toparnos con la pared de la ignorancia para poder valorarlo, pero si hacemos un esfuerzo, tal vez podamos beneficiarnos de esos profesionales que no se conforman con hacer las cosas, sino que las hacen increíblemente bien.

Todo conocimiento tiene su precio. Si deseamos cosas rápidas y baratas, tal vez con el tiempo, la gente no vea necesario llegar al siguiente nivel de calidad y perdamos a muchos de esos grandes expertos. Es tan común ver que la gente crea que pueden hacerlo mejor solos que con un profesional, pero eso solo dibuja el poco conocimiento que tienen sobre el tema. Todo trabajo requiere esfuerzo y hay muchas horas atrás del resultado que estás viendo.

Hoy en día, un mundo de gente cree que son «grandes

crítico» en redes sociales. Todo el mundo, atrás de sus pantallas, son capaces de señalar a los demás, pero hasta escribir una simple reflexión requiere tiempo. Antes de quitarle valor al trabajo de otros, intentemos ver lo que pudo haberle costado a esa persona y vamos a apoyar a esos que desean mejorar el entorno, sea cual sea.

La próxima vez que tengas un gran mecánico a tu servicio y haga un trabajo impecable, dale tu sonrisa y paga sus servicios, que tal vez el “amigo de mi amigo” que lo hace más barato no sabe lo suficiente y termines pagando su precio y el del buen mecánico al que tendrás que ir después de la mala reparación…

¡Gracias por leer!

¿Por qué yo debería leer sobre motivación, reflexión o autoayuda?


Photo by Benjamin Davies on Unsplash

Tal vez has escuchado como yo muchas veces, cuando alguien habla de psicólogos, la típica frase:

“¿Por qué iría yo a un psicólogo, si no estoy loco?”

Guardando las distancias, porque no es lo mio, pasa algo similar cuando hablas de libros de autoayuda o temas que evocan la pasión y el autoconocimiento; videos o textos motivacionales; coaching personal, profesional o empresarial.

Desde hace muchos años, he tenido la costumbre de leer y buscar cosas para mantenerme motivado y activo. Puedo incluso por experiencia propia, reafirmar esa importancia con la vivencia de haberme desconectado de toda esta información y el fuerte impacto negativo que esto tuvo en mi vida.


Es curioso, porque hay libros que despiertan en ti una fuerza que parecía extraviada o se encontraba ausente, incluso hay videos que en 10 minutos te hacen sentir invencible. El problema es que, tenemos tanta influencia hacia el lado opuesto, que nos olvidamos rápidamente de esta sensación. Es como si viviéramos nadando en contra de una marea de negatividad e imposibilidad.


Hay gente que piensa que todo este marco de temas, muchos tan típicos como la motivación, son destinados para gente perdida o gente con “problemas emocionales”. Debo decir que todos tenemos nuestras dudas, miedos y contradicciones, pero dejando eso a un lado, creo que si te sientes “bien”, leer y mantenerte rodeado de este tipo de energía, te ayudará mucho, a pesar de que creas no necesitarlo.


Hoy en día, considero que es sumamente importante para desarrollar cualquier actividad, el dedicar un tiempo a la reflexión y el buen estado anímico. Imagínate que es como comprar las mejores fresas, pero dejar una podrida en la misma caja. Pues de esta manera vivimos, rodeados de mensajes negativos y agresivos. Y la manera que recomiendo para alejarnos de este peligro invisible, es bombardearnos de la misma manera con ideas que estimulen nuestro máximo potencial, nuestra motivación y nuestros deseos de vivir con fervor y alegría.

Lo sé, muchas veces lees algún libro de estos y piensas “vaya, si esto lo sabemos todos”, pero créeme, con el tiempo se vuelve un “lo sabemos pero no lo sabemos”. Dicho de otra manera, nos dejamos arrastrar por la marea y perdemos esa energía que nos trasmiten este tipo de autores o potenciadores del despertar.


Te aconsejo, como lo yo hice, perder los prejuicios hacia buscar ser “feliz”. Si ves a un hombre o una mujer enfrente de ti en el metro, leyendo algún título que diga “felicidad” o “éxito”, no significa que es un desequilibrado/a, sino puede ser que sea todo lo contrario.


Busca cualquier cosa que te mantenga con ganas de seguir tus sueños y pasiones. Consigue libros, blogs o audios que te insten a no estancarte en el fango de la mediocridad y el conformismo. Y si después de leer algo o escuchar algo te sientes con una gran fuerza, busca más de lo mismo o vuélvelo a leer, porque nuestra memoria emocional es traicionera, y pronto podemos volver a sentirnos desanimados o desalentados por un mundo que grita “tú no puedes lograr eso”.


Gracias por formar parte de los que luchamos por mantenernos motivados. Puedes dejar tu opinión en la sección de comentarios de abajo y contar tu experiencia.