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El arte de comenzar y terminar las cosas


Photo by Matthew Hamilton on Unsplash

Muchas veces buscamos “la llave del éxito” y es verdad que el éxito, en toda la amplitud de la palabra, requiere un cúmulo de varios factores, como la buena actitud, tener motivación, disciplina y sin olvidar mencionar los buenos hábitos.

En mi recorrido para recuperar la disciplina y la motivación para seguir mis sueños (cosa que este blog es un resultado de ello) y leyendo mucho sobre el tema, me he chocado de frente contra un muro que nos acecha a muchos que seguimos la vida en base a la pasión y el deseo de hacer cosas “grandes”. Este terrible muro es el de dejar las cosas a medias y viene acompañado de muchos fantasmas como la pereza, el desánimo, la sensación de perder el tiempo o de olvidar el propósito real.

Te voy a exponer algunas de las sensaciones que podemos tener para abandonar o dejar un proyecto, o podemos llamarlo mejor excusas, que suele ser una palabra que duele mucho escuchar.

Los Fantasmas del muro.

  • La pereza y/o cansancio: Este es un tema complicado porque al principio, cuando empezamos un proyecto con mucha ilusión, nos sentimos invencibles, con energía infinita y parece que jamás vamos a caer ante el cansancio, ese que sentíamos antes por otras actividades que no nos atraían tanto. El problema viene cuando, realmente sin perder ilusión, empezamos a sentir cansancio o algo de pereza para iniciar nuestro trabajo ese día o esa semana. Lo que mucha gente como yo puede pensar es que “estamos perdiendo el interés” o incluso nos lleva a pensar que ya no vale tanto la pena porque, si sentimos pereza, no nos apasiona tanto, lo que nos lleva a sentir pánico. Pues quiero decirte que tengas cuidado con este fantasma, que es una gran mentira. La productividad y la energía puede ir variando según vayamos desarrollando nuestras semanas. Es normal tener semanas más duras, ya sea por actividades físicas o laborales, o por situaciones en la parte emocional. Recuerda que somos humanos y a veces, tenemos momentos de cansancio e incluso desanimo hacia todo, por eso es importante contar con un equipo de motivación como lo menciono en mi artículo “crea tu equipo de motivación”. Debes de recordar seguido la fuente de tu motivación y rodearte de gente o mensajes que te recuerden por qué estás luchando y no dejes que sentir cansancio o pereza te hagan sentir que has perdido “el toque”, ese que tenías al iniciar tu proyecto. Sacude ese cansancio temporal y vuelve a recuperar el ritmo, créeme, nos pasa a todos. Hay días que puede costar más esfuerzo.
  • Falta de motivación: Esto es algo que menciono constantemente en mis artículos, puesto que es algo que me preocupa mucho en mí mismo. La motivación es lo que mueve toda la maquinaria para que busques todas las herramientas necesarias para ser capaz de lograr tus sueños, aunque creas que no eres “dotado naturalmente”, que es un tema muy complicado. Creo que si tienes esa motivación ardiente por algo, nada te detendrá. El problema está en que pensamos muchas veces que la motivación llega para no irse jamás, pero en realidad es como una fogata o un tren de vapor. Necesitas alimentar la motivación constantemente, puesto que si la dejas abandonada, esta te impulsará hacia tus sueños por un tiempo limitado, hasta que los fantasmas del muro (este es uno, pero llega a ser consecuencia de los otros) apaguen por completo ese fuego incandescente. Necesitas escuchar, leer y hablar con gente que te proporcione leña para ese fuego. La motivación necesita escuchar más sobre ella misma, sobre gente que cree en ella y sobre gente que vive con pasión. Debes rodearte de gente que te haga sentir lleno o llena de energía y ver vídeos, leer libros o blogs sobre estos temas. Yo mismo que estoy constantemente leyendo y escribiendo al respecto, hay días que olvido este mensaje y por eso todas estas palabras van dirigidas a mí también, como un recordatorio. El hecho de que te falte motivación algunos días, por muchos motivos, no es un motivo para abandonar tus sueños o tus proyectos, solo debes de estar alerta cuando empieces a notar que estás bajando tu rendimiento y analizar las causas. Una vez que tengas tus respuestas, tratar de alimentar la motivación es indispensable para regresar al camino. Aunque te parezca tonto, volver a leer los mismos libros o los mismos temas es tan importante hacerlo que tendría que ser el título del artículo. Alimenta tu motivación, porque aunque no lo creas, tu energía y motivación pueden fluctuar, mejor aún, alimenta siempre tu vida con mensajes, lecturas, vídeos y gente motivadora y no te arriesgues a llegar a necesitarlo con urgencia.
  • Caer en el exceso: El punto contrario a la pereza, muchas veces nos puede llevar a desmotivarnos. ¿En qué sentido? Es ideal tener gran motivación y querer trabajar al 100% por nuestros sueños, es una sensación maravillosa, pero si no dejamos algún espacio para relajarnos, un tiempo para balancear nuestra vida, nuestras relaciones personales e incluso para divertirnos (aunque seguir tus sueños suele ser divertido), puede que logremos saturarnos y lleguemos al terrible “¿realmente vale la pena?” ¡por supuesto que vale la pena! pero debes de organizarte y ser consciente que no puedes descuidar tu vida entera. Si escribes o compones música todo el día, pero tu cocina está hecha un asco, te puede llegar a deprimir ver el estado de tu casa después de un tiempo, puede que te pase que pierdas amigos queridos por descuido y eso también puede hacerte sentir que no vale la pena, o incluso hay gente que pierde a su familia por “pensar solo en su trabajo”. Es estupendo querer luchar por tus sueños y espero logres tener ese impulso siempre, pero compártelo con tus seres queridos y dedica un poco de tiempo para desconectar un poco, así volverás al día siguiente con el doble de fuerzas y ganas.
  • El tiempo: Aprovechar el tiempo y no desperdiciar ni un minuto es uno de los grandes consejos que te dan muchas grandes celebridades que han logrado cosas maravillosas, pero ir todos los días pensando que tienes el tiempo atrás de ti y que se te va de las manos, puede ser sumamente peligroso. Debes intentar organizarte para lograr tus objetivos, pero siempre hacerlo de manera positiva. Yo era de los que si perdía un poco de tiempo con algo, muchas veces necesario, me enfadaba mucho y me creaba gran estrés, sin entrar en detalles esto resulto en una lesión y ha sido por ese gran estrés y esa enorme carga llamada «tiempo». Este fantasma puede ser nuestro amigo o nuestro destructor. Gestionar el tiempo es importante, por lo mismo, saber que hay muchas cosas que hacer en nuestra vida aparte de nuestro sueño, es algo que tenemos que aceptar e intentar ser organizados para lograrlo todo (Ya hablaremos de conseguir ayuda y no hacerlo solo).
  • Desperdicio de energía: Nuestra energía es muy valiosa y por más activos que seamos, tenemos que saber administrar nuestra energía porque puede agotarse. Una gran pérdida de energía viene de tener que recordar las cosas. Es importante llevar una agenda o un cuaderno para apuntar tus ideas y tus labores pendientes, es una enorme pérdida de energía el “¿qué era lo que tenía que hacer hoy?” es muy importante ser organizado/a sin decir que muchas grandes ideas, vienen cuando menos te lo esperas y es tan importante tener todo anotado. Otro gran desgaste de energía son las pequeñas cosas del hogar o el trabajo que has dejado siempre pendientes. Esa llave del agua que esta dura o esa puerta que se atora, esos papeles desorganizados de los clientes o todo eso que cada día te hace perder valiosos minutos, energía y sobre todo te crea estrés. Dedica un poco de tiempo cada semana a arreglar esas pequeñas molestias diarias, unas cuantas horas un día te ahorrará esos pocos minutos diarios que, a la larga, son mucho más tiempo y te ponen de mal humor. Es importante saber que hacer cada día y hacer una lista de tareas, si vas cada día sin saber por dónde empezar, muchas veces resulta en dedicar tiempo a cosas de menos importancia. Adelanta el trabajo y trata de ir relajado, es mucho mejor que siempre sentirte que tienes muchas cosas pendientes, es como el dinero, si gastas con ahorros se siente diferente que pagar a crédito y tener deudas, aunque creas que es lo mismo, anímicamente no lo es. Sobre todo, trata de recuperar energía cuando puedas. Dedica un tiempo a desconectar de tu vida laboral y a relajarte. Pon en tu agenda incluso ese momento sagrado para pensar, reflexionar y encontrarte contigo mismo. Una taza de café, un baño caliente, un paseo por el parque, o lo que sea que te haga sentirte lleno/a de energía. Hazlo parte de tu rutina y aunque sientas que “pierdes” un poco el tiempo, esto te va a hacer sentir como nuevo para tus labores siguientes.
  • Centrarte en hacer cosas más que en terminarlas: A veces queremos sentirnos «productivos» contando el número de cosas que empezamos o contando el tiempo que dedicamos a nuestro objetivo, más que en concentrarnos en el número de metas logradas y proyectos concretados. No tienen que ser grandes pasos siempre, con pequeñas metas se logran grandes, así que empieza tus grandes metas dividiéndolas en más pequeñas y trata de organizarte para poder terminarlas. Es muy desmotivante tener muchas ramas sueltas y sin terminar, así como terminar proyectos, pasos u objetivos te dan un plus de energía, te hacen sentir que estás avanzando, independientemente del tiempo que estas labores o metas te hayan costado. Una vez leí lo importante que es trabajar por objetivos y no por horas.
  • Necesidad de grandes tareas: Esto es una cosa que a veces nos pasa a la hora de trabajar por un gran sueño. Queremos que cada día sea trascendental y que cada labor que hacemos parezca que cambia nuestro mundo, pero déjame decirte que los grandes cambios vienen de esos hábitos diarios y constantes. Ese gran sueño se forma en base de las pequeñas cosas que haces cada día. No abandones los “pequeños” hábitos sólo porque no ves los grandes resultados al momento. Que tu día a día sea un cúmulo de pequeños hábitos en dirección a tu objetivo.
  • Querer hacerlo todo solo: Nadie ha logrado grandes cosas por sí solo, por más que suene bonito decir “lo hice por mí mismo”. Es verdad que se logra por tu persistencia, disciplina, visión e inteligencia, pero todos necesitamos la cooperación de otros para lograr nuestras metas. Por lo tanto, no quieras ser una súper persona que lo sabe todo, usa o contrata las habilidades de otros para optimizar el tiempo. Si tienes un amigo o familiar que sabe de marketing, pide consejos o contrata sus servicios, si abres un restaurant y eres un gran empresario y sabes gestionarlo todo, tal vez puedas fallar por no tener al mejor cocinero. Busca consejos de gente sabia en cada tema, no trates de aprenderlo todo, ya que no podrás aprovechar tu tiempo en lo que mejor sabes hacer y en lo que más disfrutas. Debes dedicar tiempo a enseñar a otros a hacer labores que podrías dejar de hacer tu y dedicar tiempo a buscar el mejor equipo de trabajo siempre. Nunca olvides compensar bien el esfuerzo de los demás, aunque sea alguien de mucha confianza, debes de pagar por sus conocimientos y tiempo, sea como sea. Puedes ofrecer tus servicios a cambio, pagar sus tarifas o de la manera que te parezca más ético y haga sentir mejor a las dos partes. Nunca menosprecies el trabajo de nadie, ya que si necesitas su ayuda, es porque sabe algo que tú no sabes.
  • Esperar el momento adecuado: Muchas veces pensamos que todos los días tendremos ese momento “ideal” y ese estado de ánimo ideal para trabajar, pero en realidad, lo único que necesitamos es ¡empezar! A veces no tendrás ganas, a veces tendrás un día “pesado”, pero la solución no es esperar el día perfecto, sino empezar hoy mismo y hacer lo que se pueda, aunque sea poco, avanzar se trata de sumar objetivos y metas cumplidas. No esperes a sentirte siempre al 100% y trata de trabajar cada día, aunque sea algo mínimo.
  • El miedo: Este es uno de los peores fantasmas y nos hace crear todo tipo de obstáculos y dificultades a la hora de querer alcanzar nuestros objetivos. Sí, he dicho crear porque nosotros mismos nos ponemos esos problemas enfrente. Muchas veces tenemos miedo a fracasar, miedo a no lograrlo, miedo a hacer las cosas más difíciles de nuestro proyecto, miedo a decepcionar a gente o que piensen que somos ridículos al soñar en ello o simplemente miedo a no tener “el talento”. Sin entrar en detalle en cada uno de estos miedos y más que hay, empezamos a mirar hacia otro lado, pensando que tenemos cosas más importantes por hacer antes que realizar las tareas difíciles, pero en realidad nos dedicamos a hacer las más fáciles o rápidas. Por ejemplo, si escribes un blog, tal vez sea más fácil hablar de temas sencillos y simples que tener que sumergirte en temas largos y complicados, que requieran mucho más tiempo, esfuerzo y preocupación. Eso nos pasa en todos los sectores, ya que mientras más complicada sea la tarea, más posibilidades de fracaso tenemos. ¿Soluciones? Como ya he mencionado, lo ideal es dividir las tareas grandes y complicadas en pequeños pasos, que haga parecer algo más posible y que te dé la satisfacción de “completar cosas”. No intentes ver el final del largo camino, ya que te puede frustrar ver lo lejos que queda, mejor intenta ir disfrutando del trayecto y completar paso a paso esa gran meta. Imagínate como un viaje muy largo. Sería imposible conducir 10 días seguidos sin parar. Necesitas descansar, comer, hacer alguna parada para disfrutar de los sitios que atraviesas e incluso hacer algunas fotos. Lo que quiero decir con este ejemplo, es que trates de disfrutar la lucha por tu sueño, siempre sin caer en el exceso de distracciones, tampoco puedes llegar si en ese viaje de 10 días, paras en todas las estaciones y todos los pueblos. Escúchate a ti mismo y valora tu estado de motivación y tu cansancio, pero no lo uses tampoco de pretexto para parar a cada momento y sobre todo, escribe metas y prioridades, así puedes dedicar tiempo a lo más importante.
  • Olvidar el propósito: Parece tan evidente, pero muchas veces, a la hora de empezar a trabajar nuestro sueño, olvidamos el porqué de lo que hacemos. Muy simple, si haces algo que te apasiona, lo haces porque es algo que disfrutas, quieres dedicar tu vida y te emociona realizar cada día. Si en el trayecto empiezas a cambiar tus prioridades, como por ejemplo, cambiar tus planes porque otro camino te da más dinero, llegarás más rápido a ver “resultados” o por complacer a más gente, puede que a la larga te desmotives. No quiero decir que no seas inteligente a la hora de identificar oportunidades, pero tienes que caminar siempre siendo fiel a tu verdadero propósito. No hay una regla general para todos, pero nunca dejes a un lado el ser feliz haciendo lo que haces, estar orgulloso de todo lo que haces y el no dañar a nadie en el proceso.
  • Perfeccionismo: Este fantasma es muy peligroso, porque te puede ayudar a hacer las cosas con tal cuidado al detalle, pero también te puede controlar de manera que no hagas nada. Haz tu trabajo, organízate, prepárate, pero llega un momento que tienes que dar el valiente paso de exhibir tu trabajo y empezar a exponer o vender lo que haces. No esperes a tener todo controlado, porque ese “juego” de querer controlarlo todo, te puede llevar a nunca hacer nada y no correr ningún riesgo. En esta vida hay que correr riesgos calculados y aprender en el camino. Si solo entrenas algo y nunca compites, jamás ganarás la copa. Sal al mundo y enseña tu talento, ya que la perfección es algo muy variable y tal vez nunca te sientas “totalmente perfecto”.
  • Creencia de saberlo todo: Si con el tiempo, has llegado a un nivel de excelencia muy alto, ¡en hora buena! Pero nunca debes dejar de aprender y crecer. Si en algún momento piensas que has aprendido todo y empiezas a minimizar lo que los demás te pueden enseñar, estarás perdido o perdida. Debes siempre buscar crecer y nunca dejar de adquirir conocimientos, así como nunca dejar de alimentar la motivación. Pregúntate seguido cómo puedes mejorar en tu trabajo y cómo puedes ser mejor en lo que haces. Nunca se deja de aprender, pero si se deja de crecer si no te esfuerzas en ello.
  • Complicar demasiado las cosas: A veces tenemos un objetivo claro y un sueño que persigues ansiosamente, pero en el camino tal vez empiezas a añadir nuevos objetivos, más y más… que puede que quieras hacer tantas cosas que te sientas perdido. Intenta ir sumando calidad a tu trabajo, pero siempre mantente con los objetivos claros y sin perder el camino original (a menos que tu pasión al final te guíe por un nuevo y emocionante camino).
  • Malos consejos: Algunas veces estamos muy motivados y queremos compartir con todo el mundo lo que hacemos, pero a veces hay gente que no entiende tu manera de sentirte y te trasmiten sus miedos. La gente te aconseja conforme su estilo de vida, si alguien vive una vida “apagada” y sin ilusiones, es probable que te aconseje que seas más prudente, por así decirlo, con tus ambiciones o te dirá que no vale la pena. Así como la motivación se puede alimentar, también puedes quitarle leña al fuego rodeándote de muchos consejos basados en el miedo. Sigue lo que deseas y te apasiona, aunque nadie lo entienda, incluso si es posible, trabaja en silencio como lo menciono en mi artículo “trabaja en silencio”.

Es muy importante reflexionar y reconocer cuales pueden ser las causas de tu estado de ánimo o de la aparición de esa pereza que parecía no existir más en ti. Escucha a tu cuerpo y trata de cuidarte a ti mismo y a tu motivación y analiza con mucho cuidado las excusas que pones, puede que solo sean un pretexto para esconder algún otro fantasma.

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Publicado enCoachingmúsicosNO-músicosseguir tus sueños

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